Narrar
Del lat. narrāre.
1. tr. Contar, referir lo sucedido, o un
hecho o una historia ficticios.
El hecho de dotar a la propia clase —no ya tareas
específicas, sino la propia clase— de una estructura narrativa, de un hilo
argumental, es una estrategia docente que se puede adaptar fácilmente al enfoque
por tareas.
Es más, el propio enfoque basado en tareas —en aquello
que el aprendiente de una L2 “es capaz de hacer” con unos recursos
comunicativos, lingüísticos, culturales, etc., en la L2, y no en el conocimiento
que el aprendiente tiene de la L2, desligado de lo que puede hacer con este— “pide”
una estructura narrativa para su desarrollo. Es precisamente esa estructura
narrativa —la contextualización, el punto de vista, la perspectiva, el rol, el
tiempo, el espacio o cualquier otro elemento o contenido narrativo que ponga en
funcionamiento la tarea— lo que dota de sentido a dicha tarea en tanto que es lo
que la conecta con un contexto comunicativo real y práctico, y no meramente
teórico.
Esta estructura narrativa de la que es necesario dotar
cualquier tarea dentro del proceso de aprendizaje de una L2 puede tener distintos
niveles o intensidades: puede ser desde un simple punto de partida o
contextualización hasta el propio contenido formal de la tarea. Es aquí,
pienso, donde entra en juego el concepto de narrativa transmedia y donde puede
tener interesantes aplicaciones en el aula, sobre todo, desde un punto de vista
participativo.
En el enfoque por tareas, donde el aprendiente es el
elemento central sobre el que gravita todo el proceso de aprendizaje, la
participación colectiva es un factor fundamental durante dicho proceso.
Según mi experiencia docente, hay tareas de
participación colectiva que potencialmente se pueden aplicar de forma muy fácil
a cualquier tarea u objetivo comunicativo. cualquier tarea de creación colectiva,
como la realización de un cortometraje, la escritura de un texto común o la
elaboración de una tarea creativa, por poner ejemplos muy genéricos, permiten
afrontar desde una estructura narrativa, cualquier tarea comunicativa que nos
propongamos.
Pongamos un ejemplo: en un nivel A2, podemos crear un
cortometraje en el cual una persona que quiere vender un coche usado tiene que
convencer a otra para que lo compre; en un nivel B2, podemos crear un cortometraje
en el cual una persona se pregunta qué razones tendrá la persona que quiere
vender el coche usado, porque no se fía. Como vemos, partiendo de una misma
situación narrativa, estamos trabajando capacidades comunicativas diferentes.
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